El ruido nuestro de cada día
Las bocinas de los coches, la música alta, las alarmas, las construcciones, los timbres, los silbidos… Todo esto forma parte del ambiente de las ciudades y lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando a ello.
La mayoría de las personas en todo el mundo convive con los ruidos y cada vez parece que nos molestan menos o que no nos damos cuenta de ellos. Según los médicos, el corazón escucha lo que a veces los oídos no. La exposición prolongada a ruidos mayores a 65 decibeles o decibelios (que sería lo normal por ejemplo en una oficina o tienda), así como el contacto diario con sonidos de mayor intensidad (bocinas, motores, alarmas) desencadenan problemas en nuestro sistema cardíaco. El organismo genera una respuesta hormonal, nerviosa o de intento de fuga cuando escucha un sonido muy alto, y por eso nos sobresaltamos.
Ruido nos estresa
El estar en constante contacto con ruidos de todo tipo provoca que el cuerpo esté más alerta, por lo cual, los niveles de estrés se incrementan. Esto trae aparejado un aumento en las hormonas cortisol y adrenalina y alteraciones en los sistemas inmune, cardiovascular y endócrino. Se han detectado muchos casos en los que el ruido reduce las defensas de nuestro organismo y nos hace más susceptibles a las bacterias y virus, por lo cual, nos enfermamos con facilidad y varias veces al año.
El ruido repercute en nuestra salud mental, ya que aumenta los niveles de ansiedad, inestabilidad emocional e irritabilidad.
4 consecuencias perjudiciales del ruido en nuestra salud
Además de lo indicado anteriormente, vale la pena destacar algunas consecuencias graves para nuestra salud a causa de estar en ambientes demasiado ruidosos:
Afecta las habilidades cognitivas
Esto ocurre a cualquier edad, pero sobre todo en los niños que van a la escuela. Aquellos alumnos que asisten a clase en aulas linderas con la calle o una obra en construcción son menos capaces de resolver ciertos problemas matemáticos, leer bien o aprender los temas de la asignatura. Por otra parte, los maestros enseñan un 10% menos en aulas que sean ruidosas (puede ser por algo externo o porque los estudiantes no se callan). Los retrasos académicos están relacionados a universidades o institutos cercanos a vías del tren, carreteras o avenidas muy transitadas.
Te hace menos productivo
El tráfico es el mayor problema
Las autoridades sanitarias a nivel internacional han realizado diversas mediciones en relación a lo que ocurre en el cuerpo cuando se escuchan ruidos muy altos. Estas investigaciones han concluido, por ejemplo, que Japón es el país más ruidoso del mundo, seguido por España. Sus habitantes perciben niveles superiores a los 65 dB durante el día y 55 dB durante la noche.
La principal causa de ruidos en el mundo (no solo en estos dos países) es el tráfico en el centro de la ciudad y la periferia. El 80% de los ruidos a los que estamos expuestos a diario provienen de los medios de transporte públicos y privados, incluyendo los motores y los bocinazos. Las actividades industriales representan el 10% de los ruidos y el 10% restante de la exposición corresponde a música a volumen elevado, como puede ser en una discoteca, un concierto o también al escuchar con los auriculares nuestras canciones favoritas.
Fuente : Mejor Con Salud
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